“LA POLICÍA NACIONAL CANARIA”

 
 

 

MODELOS DE POLICÍAS EN ESPAÑA:

  1. País Vasco

  2. Generalitat catalana.

  3. Navarra

  4. Andalucía

  5. Valencia

  6. Galicia

  7. Baleares

  8. Murcia

  9. Canarias

 

 

Como ya se ha dicho en diferentes momentos es necesario llevar a la práctica con premura la auténtica Policía autonómica haciendo uso de lo que, hasta este momento, permite el Estatuto de Autonomía de Canarias (sin perjuicio de adaptación al que surgirá en próxima reforma del mismo).
El grupo parlamentario del PSOE, a través de determinados portavoces, parecía estar de acuerdo (hace un año) y así lo afirmaba en sus declaraciones que ahora se antojan ambiguas, puesto que nunca deciden el necesario apoyo para conformar la mayoría parlamentaria necesaria (en estos pasados días han vuelto a cambiar de postura) Parecen más predispuestos algunos miembros del Partido Popular (que ya resulta misterioso), en estos momentos de gobierno conjunto en Canarias.
Son numerosas las razones que nos impulsan a la defensa a ultranza de ese cuerpo policial canario como ya existe en otras comunidades españolas, donde tal vez no sea tan necesaria su consolidación al carecer de las especificidades humanas, geográficas, económicas, jurídicas o culturales que tiene esta Comunidad canaria. Es imprescindible en especial para evitar la vulneración de fronteras terrestres, aéreas y marítimas.
Es incontestable que la policía, en cualquier país o región determinada, ha de conformar un cuerpo inherente a la sociedad y a la peculiaridad sui géneris en la que se halla inmersa, a la que sirve para dar solución a la problemática que le afecta. Es obvio que nadie cumplimentará mejor esta función que el policía nativo o arraigado en dicha sociedad. Constatamos que lo que tiene lugar en estos momentos es todo lo contrario. Pero, además, es necesariamente imprescindible para mantener nuestra especial fórmula económica dependiente de la entrada masiva de turistas cuyo número parece ser superior a 12 millones cada año. Esta cifra implica un millón de personas extras por mes y que, con carácter casi permanente, se suman a la población de autóctonos y residentes cuya protección y seguridad nos debe preocupar a todos. El turista ha de ser tratado con cariño y mimo - todo lo contrario de lo que se hace en estos momentos - y ha de ser objeto de la máxima atención desde el mismo momento que lo demande, tanto en aspectos meramente administrativos como, especialmente, al ser objeto de delito o falta en su persona o en sus bienes. Ha de ser rápidamente atendido en las dependencias policiales, desde el momento en que comparezca, incluso en trámite independiente respecto al resto de personas víctimas y por personal facultado, toda vez que nuestros turistas necesitan de su tiempo que, además, está pagando. Precisa ser tratado con respeto (al parecer todo lo contrario de lo que ahora se hace) en su idioma y con la necesaria cultura para que su estancia sea grata. Tal vez, a pesar de ser sujeto de robo, estafa o cualquier tipo de abuso, vuelva otra vez a la misma Isla, al mismo hotel o restaurante y no decida optar por otro destino en el Mediterráneo o en el Caribe. Es igualmente necesario entender que tal lucrativa invasión de gente foránea (para cuya entrada por puertos y aeropuertos, como turistas, la policía actual parece hace la vista gorda), de forma paralela, invita al desplazamiento de la enorme caterva de delincuentes de la más baja ralea y más variopinta especialidad. Pero que, además, como se ha dicho penetran por nuestras fronteras ante la pasividad de las autoridades de turno. Se dice que "a río revuelto, ganancia de pescadores". Drogas, mafia, dinero, trata de blancas, etc..., acuden al sol que más calienta, máxime conociendo la benignidad de actuación de la policía de fronteras, como así se ve y constata claramente. ¿Pero, porqué? Existen variadas estructuras policiales que se adaptan a las legislaciones autonómicas donde se hallan implantados, habiendo una clara diferenciación en las comunidades históricas, Cataluña, País Vasco y Navarra, que en otras, también históricas, Galicia, Andalucía, y el resto. Canarias permanece aún a la expectativa en cuanto a su modelo a crear, que por descontado ha de ser diferenciado a los demás, como diferentes son sus peculiaridades, antes apuntadas, que son irrefutables.


Para mayor abundamiento a lo expuesto en la parte primera de este artículo-reportaje, tomando referencia en fuentes oficiales publicadas, otros artículos y recortes de prensa, a más de conocimiento personal empírico, extractamos los modelos de policías existentes en España por autonomías (las que ya disponen de este cuerpo policial propio o en proyecto):

Comunidad del País Vasco.

Ertzaintzas PNC REALEJOS

La Academia de Policía vasca, con sede en Arkaute, Álava, se instituyó en febrero de 1982. Hasta julio de 1995 se formaron 14 promociones de ertzaintzas que homologaron a 7200 policías que, junto a 3000 policías locales, tiene la tarea, prácticamente exclusiva, de mantener la seguridad en el País Vasco, salvo los delitos que rebasan sus límites fronterizos o los derivados del terrorismo.
Desde su gestación el Gobierno vasco apuntaba para dicho proyecto lo siguiente: la internacionalización de los delitos, su evolución y las demandas ciudadanas de mayor seguridad, aconsejaban la creación de un nuevo sistema policial acorde con la realidad administrativa del
Estado español, cada vez más próximo al federalismo. La realidad indica aún que a pesar de que España es por definición un estado descentralizado, el sistema policial actúa como estructura centralizada, consecuencia de la particular transición desde una dictadura rígida a una democracia de corte europeo.
Indica el prólogo de dicho proyecto que el modelo policial anglosajón asigna el 80 por ciento de sus efectivos a la policía local o autonómica. Esta es la tendencia en la República Federal Alemana, Estados Unidos de Norteamérica, Canadá o Reino Unido (no así en Italia, Francia o España que mantienen una fórmula militarizada y centralista) Los aproximadamente 1500 policías nacionales y guardias civiles destinados en el país vasco se dedican preferentemente al control de fronteras, puertos y aeropuertos. La investigación y prevención del terrorismo, es función específica de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pero también de la Ertzainza o Policía autónoma vasca. Pero, sin embargo, directivos de este cuerpo alegan sentirse interferidos en esta función, especialmente contra la organización de ETA. Su presupuesto anual para el año 2001 era de 62 mil millones de antiguas pesetas anuales. En estos momentos ha incrementado plantilla y presupuestos y su sueldo más que doble la el de otros policías españoles.

 



Generalitat catalana.

MOSSOS D´ESQUADRA - CATALUÑA PNC REALEJOSLos Mossos D Éscuadra resurgieron en el año 1994 para sustituir a la Policía Nacional y a la Guardia Civil con el compromiso de completar su despliegue territorial en 8 años, a razón de 700 agentes anuales.
Actualmente rondan los 6000 pero quieren llegar hasta un total de 12000 efectivos, procedentes de la Escuela de Policía de Cataluña.
Entre sus principales funciones están la de escolta de políticos y edificios de la Generalitat y paulatinamente van asumiendo la seguridad ciudadana y delictiva siempre que no tenga ramificaciones fuera del territorio catalán. Actualmente tienen las competencias en tráfico en Barcelona y Tarragona para lo cual han reclutado el 20 por ciento de la plantilla de la Guardia Civil destinada en dichas provincias.
Han asumido también un núcleo personal de ex policías nacionales y municipales.
Sin embargo, en Lleida y Girona ya tienen todas las competencias, salvo expedición del Documenta Nacional de Identidad, costas o extranjería Cobran unos 3,7 millones de pesetas al año a cargo de la Hacienda de la Generalitat, que ha presupuestado casi 40 mil millones de pesetas anuales para su funcionamiento e infraestructura. Sus competencias se refuerzan con más efectivos, medios y material.



Navarra.

Policía Foral - Foruzaingoa PNC REALEJOSCon un presupuesto de 4300 millones de pesetas y 600 agentes que cobran 3,5 millones al año, la tradicional Policía Foral de Navarra se dedica a escolta del presidente del Gobierno, Parlamento y consejeros.
Aunque no tiene competencias antiterroristas si las tiene en orden público, juego y espectáculos, incluidos los taurinos, así como denuncias por violencia doméstica y maltrato a menores.
Controlan la seguridad ciudadana en la provincia pero no, exclusivamente, en la capital, Pamplona, donde comparten con la Guardia Civil tareas de tráfico.



Comunidad de Andalucía.

En las ocho provincias andaluzas trabajaban 6000 policías nacionales en el año 2002. Otros aproximadamente 300 policías del Estado forman parte de la policía autónoma, que sólo está desplegada en cuatro provincias (Sevilla, Málaga, Cádiz y Granada). Se preparan otros agentes autonómicos para ir destinados al resto de las provincias andaluzas. Se dedican solamente a escolta del presidente, custodia de edificios, medio ambiente, juego y menores de edad, si bien, últimamente, el Gobierno andaluz pretende mayores competencias y ampliación de la Policía Autónoma. Cobraban 3,3 millones de pesetas y por lo tanto su sueldo es casi el doble de lo que cobra un policía nacional o un guardia civil. El uniforme es idéntico, salvo el escudo de la Junta de Andalucía en la parte derecha de la chaqueta y una bandera “blanquiverde” andaluza en la pechera.



Comunidad valenciana.

La Policía Nacional dispone de unos 4500 agentes en las tres provincias valencianas (año 2003), y 2500 funcionarios en mayoría procedentes de la Academia de Ávila conforman una policía autonómica.
Escoltan al presidente, pero sólo a algunos de los “consellers”. Tiene competencias en medio ambiente, menores de edad, custodia de edificios y espectáculos (y últimamente en tráfico devehículos) Su sueldo es superior al de otros cuerpos destinados o con funciones en la Comunidad.
El uniforme sólo se distingue por el escudo de la Generalitat, la bandera con barras rojigualdas en el brazo y el casco tipo “Jaime I”, color azul. Disponen de vehículos propios con la leyenda “Policía- Generalitat”.

 


Para completar el presente trabajo de apariencia “investigatoria” sobre estructuras policiales y en torno a la viabilidad de hallar un modelo “Ad Hoc” para Canarias al igual que existe en casi todas las comunidades españolas peninsulares (con muchas menos razones de fondo como se ha dicho), analizaremos, en esta tercera y última parte, las restantes ya implantadas así como los proyectos que pretenden las que aún no la tienen (algunas con menos lógica que el demandado por esta Comunidad atlántica):

 

Comunidad gallega (cuya estructura se ha ofrecido reiteradamente para Canarias)

Existen próximo a 3000 policías nacionales en las cuatro provincias que la componen procedentes por adscripción de miembros del propio Cuerpo Nacional de Policía estatal, a los que se suman 500 policías netamente autonómicos con competencias en medio ambiente, pesca marítima y fluvial, caza, incendios, vertidos y otros incontrolados, así cómo lo concerniente a menores de edad. Escoltan al presidente de la Xunta y al del Parlamento gallego, pero no a los conselleiros (salvadas excepciones)
El uniforme es idéntico al de la Policía Nacional (del resto de España), salvo el emblema gallego en la bocamanga que les distingue del resto de policías nacionales destinados en la comunidad. Poseen vehículos propios tipo todo terreno con rotulado diferente al de los “nacionales”, donde reza “Policía-Xunta”,sobre color azul más claro que el de los vehículos oficiales de la Policía Nacional.
Se instituye en virtud de Orden del Ministerio del Interior, publicada en el Boletín Oficial del Estado número 148, de fecha 21 de junio de 1991, dónde regula la organización de Unidades del Cuerpo Nacional de Policía adscritas a las Comunidades Autónomas y se establecen las peculiaridades del régimen estatutario de su personal. Señala que durante la vigencia de los acuerdos administrativos de colaboración entre la Administración del Estado y las Comunidades Autónomas se podrán constituir Unidades del Cuerpo Nacional de Policía para el
cumplimiento de los fines acordados entre ambas Administraciones.
En el artículo primero se dice: “Se crea y adscribe a la Comunidad Autónoma de Galicia una Unidad del Cuerpo Nacional de Policía con nivel orgánico de Sección y dependencia orgánica de la Dirección
General de la Policía y funcional de la Consejería de a Presidencia y Administración Pública de la Junta de Galicia, que se regirá por lo dispuesto en el Real Decreto 221/1991, de 22 de febrero, y en la presente Orden”. Dicha Unidad contará con dos grupos operativos, al mando de inspectores-Jefes compuesto cada uno de ellos por dos subgrupos operativos, y con un subgrupo dependiente de la Jefatura de la Unidad.
El Jefe de la Unidad (Comisario normalmente) será nombrado, por Orden del Ministro del Interior, a propuesta del Consejo de la Presidencia y Administración Pública de la Junta de Galicia.
La referida unidad policial, bajo el mando de sus Jefes naturales, cumplirá durante el tiempo de su adscripción, las órdenes y directrices de las autoridades competentes de la Junta de Galicia, ante la que rendirán cuenta de sus actuaciones. Si bien los asuntos disciplinarios y de responsabilidad individual serán dilucidados por la Dirección General de La Policía. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Unidad adscrita deberán prestarse auxilio e información mutua en el ejercicio de sus funciones respectivas.



Comunidad de Islas Baleares.

El pasado día 24 de febrero (2005) el Gobierno balear aprobó una solicitud de un cuerpo policial propio que “ve positivo” por la afluencia de turistas a las islas con las consecuencias socio- económicas que implica.
Según recoge la agencia Europa Press (Palma de Mallorca, 24/2), “el Consellers de Interior reiteró dicho medida para hacer frente a la presión demográfica existente en la Comunidad balear (vaya coincidencia), para añadir que recibe alrededor de12 millones de visitantes al año” (que curioso y coincidente) La Comisión Asesora para la Reforma del Estatuto balear propuso que el texto incluyera la creación de la referida policía propia con competencia en todas las islas de dicha comunidad mediterránea.



Murcia

El 14 de diciembre (2004), el PSOE murciano solicitó un proyecto para la viabilidad de una Policía Autonómica en la región murciana. Declara que sus funciones deberán “converger” con las demás competencias de los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad y policía local. De esta forma se mejorará el índice de seguridad ciudadana.
Existen iniciativas y propuestas por escrito al Senado español alusivos a Policías autonómicas, creadas o por crear. Entre ellas (Cantabria, Rioja, ambas Castillas, Ceuta, Melilla...) Entre dichas solicitudes la de Murcia aparece con expediente número 684/015884 en el registro de la Cámara.



Y por último nuestra comunidad:
Islas Canarias.

Aunque no existe auténtica policía propia ni se haya propuesto oficialmente, el Gobierno de Canarias ha hecho saber al Ministerio de Interior que quiere contar con 500 policías propios, un 20 por ciento aproximado de la vulnerable plantilla actual (ahora con visos de aparente estabilidad); Ésta alcanza unos 2600 agentes con mandos, pero aún no existe contesta oficial al respecto, sólo promesas. (En estos momentos se gestan otros diversos sistemas: uno con cuerpos de Seguridad del estado destinados en Canarias, otro integrando los cuerpos de policía locales, que con miembros de aquellos sería más lógico, pero desde hace unos días ha quedado en situación de bloqueo en virtud de sentencia judicial del TSJ de Canarias) No obstante, ahora es difícil definir aspectos concretos debido ala poca, en apariencia, coherencia de los políticos responsables.
Se insiste en crear la Policía canaria o autónoma, que se recoge en el Estatuto (o el que resulte de próxima reforma). Mas, como ya se ha dicho siempre encuentra la oposición contundente de los partidos con disciplina estatal que impiden la ansiada conformación de un cuerpo canario autónomo en materias de seguridad ciudadana; fronteras aéreas, terrestres y marítimas; turismo y delincuencia organizada. Aspectos estos tan vulnerados en estos momentos.
Quien se oponga, por temor a no sé qué, ofende a otras policías autonómicas integradas en diversos estados o territorios del Mundo, en especial en Estados Unidos, Australia, Canadá y muchos otros, sin perjuicio de la existencia de una policía estatal con amplias facultades (léase como ejemplo el FBI o Scotland Yard). Se sabe que la Guardia Civil y la Policía Nacional en España, la Guardia Republicana en Francia o el Cuerpo de Carabineros en Italia, serán intocables “in secula seculorum”, y perdonen por el latinajo que diría uno de los principales promotores políticos de nuestro proyecto.
Podríamos exponer una amplia ponencia sobre las circunstancias que motivan la implantación urgente en el territorio de esta Comunidad (sin contestación razonable en contra), pero que vamos a dejar por ahora.

 

Por Miguel Leal Cruz