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Los
investigadores describen el primer análisis de la ecología
retrospectiva de Tenerife con el fin de establecer una línea base de
precolonización y evaluar el efecto de la actividad humana y el
papel de la variación climática sobre la vegetación durante el
Holoceno tardío. Un lecho lacustre antiguo en la ciudad de La Laguna
(Tenerife, Islas Canarias, España).
Se obtuvo una secuencia sedimentaria de más de 2 metros del antiguo
lecho lacustre. Se analizaron las concentraciones de polen fósil y
de carbono unido a microfósiles. La datación por radiocarbono de la
secuencia indica que se extiende hasta aproximadamente los últimos
4.700 años. El diagrama de polen se estratificó mediante
diferenciación óptima con psimpoll 4.25.
Se diferenciaron tres zonas polínicas: (1) en la Zona L1 (aprox.
4.700-2.900 años cal. A.P.) existía un bosque mixto dominado por
Quercus, Carpinus, Myrica y Pinus; (2) en la Zona L2 (aprox.
2.900-2.000 años cal. A.P.) se había producido un aumento de los
taxones típicos de la laurisilva, mientras que Pinus, Juniperus y
Phoenix habían disminuido y (3) la Zona L3 (aprox. 2.000-400 años
cal. A.P.) se caracterizaba por el declive de Carpinus y Quercus y
la abundancia de los taxones típicos de la laurisilva (por ejemplo,
Myrica).
Ni Carpinus ni Quercus se consideraron como nativos de las Islas
Canarias. Su declive comenzó hace aproximadamente 2.000 años,
coincidiendo con la evidencia de un aumento de la combustión de
carbono en los microfósiles y con la evidencia arqueológica del
primer asentamiento humano en Tenerife.
Entre aproximadamente 4.700 y 2.000 años cal. A.P., la composición
del bosque del valle de La Laguna era muy diferente a la actual. En
concreto, Quercus y Carpinus parecen haber sido componentes
importantes, junto con los componentes de la laurisilva actual y el
bosque de pino nativo (Pinus canariensis), siendo también el bosque
termófilo predominante en la región (pero no probablemente dentro de
la propia cuenca lacustre) hasta hace 3.000 años cal. A.P.
El posterior declive de Quercus y Carpinus condujo al
establecimiento de la actual laurisilva en la región y al cambio
hacia un tipo de vegetación más abierta. Estos cambios indican que
los aborígenes de las Islas, los Guanches, han tenido un mayor
impacto sobre la vegetación de Tenerife de lo que hasta ahora se
había creído. |
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