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Bienvenidos compañeros y amigos al octogésimo sexto aniversario de
la fundación del Partido. Desde aquel entonces hasta hoy día han
pasado grandes y buenas personas por nuestra organización, muchas de
las cuales desafortunadamente ya no se encuentran entre nosotros
pero que han dejado una profunda huella.
Precisamente una gran persona y a la cual le brindamos el homenaje
de esta noche, fue nuestro gran compañero y amigo Juan Manuel
Reverón. Sin duda un trabajador incansable por la defensa de nuestra
tierra y por la defensa de nuestro Partido. Siempre lo caracterizó
su exactitud a la hora de puntualizar los temas tratados en las
distintas ejecutivas, como a la hora de su grandilocuencia en
asuntos que, con la vorágine diaria, se nos pasaban por alto y que
él siempre acertaba a matizar. Su labor al frente de la Secretaria
Nacional de Actas y Documentación sacan a relucir la gran entrega y
dedicación al PNC; más allá de su faceta como militante, tengo que
destacar su faceta personal…un hombre alegre, dispuesto siempre a
dar consejos, un gran amigo con el que tuve la fortuna de compartir
la candidatura al Senado en las elecciones de 2004, y de la que
¡tanto me enseñó! Y qué pena que siempre se vayan las buenas
personas. La vida política no es fácil y muchos días cuando a uno se
le hace cuesta arriba y se pregunta porqué está metido en política y
porqué está dejando de lados otros aspectos de su vida, enseguida me
viene a la memoria personas como Reverón, como Juan Pedro o como mi
padre, que me iluminan el camino, el camino por el que merece la
pena seguir luchando por este Pueblo Canario.
El rumbo está claro y así quedó patente en la celebración del X
Congreso Nacional, “hacia una Confederación de Estados”. Llegar a
ese puerto implica el sacrificio de trabajar todos juntos, implica
que cada uno de nosotros se entregue todos y cada uno de los días a
trabajar por nuestra Tierra y por nuestra gente, despertando la
Conciencia Nacional que está latente entre los canarios, pero que
aún sigue aletargada.
Podemos conseguirlo, los canarios nos merecemos ser dueños de
nuestro destino ser dueños de lo que nos pertenece y labrar nuestro
futuro, un futuro próspero para nuestros compatriotas.
De nosotros depende formar a las futuras generaciones de canarios y
canarias que sean capaces de estar a la altura de las sociedades más
avanzadas, de nosotros depende potenciar la agricultura y la
ganadería que durante tanto tiempo han sido fuente de ingresos para
el Archipiélago, de nosotros depende crear una industria tecnológica
de nuevas generaciones que aporte riqueza a esta tierra, de nosotros
depende seguir mimando al Turismo y tener unas cadenas hoteleras
propias de alta calidad, sin olvidarnos de la pesca, donde es
fundamental para su desarrollo el reconocimiento de nuestra Aguas
Archipielágicas y la Zona Económica Exclusiva así como la mediana
con Marruecos, porque el mar que nos separa es a la vez el mar que
nos une a los hermanos de las siete islas que conforman este
Archipiélago Canario.
Todo este trabajo que nos queda por desarrollar, lo podemos llevar a
cabo sólo si somos capaces los canarios de unirnos, de darnos la
mano y trabajar como hermanos que somos y que compartimos una tierra
privilegiada, en un enclave estratégico a nivel mundial. Necesitamos
hacer brotar entre todos la semilla del árbol de la Nación Canaria.,
que lleva siglos plantada y¡ que está esperando ver la luz!
El barco que nos llevará a ese puerto donde se nos reconozca como
Nación, ya empezó a remar cuando el Partido Nacionalista Canario y
Coalición Canaria firmamos un pacto ideológico y programático en
julio de 2006. Ahora se hace necesario que se sigan subiendo al
barco y remar entre todos los que queremos llegar a ese puerto y que
pensamos en clave nacionalista; se hace necesario remar en la misma
dirección, pues el sentir de Canarias es amor por nuestra Patria, el
sentir de Canarias es nacionalista y en cada uno de nosotros está
llevar a buen puerto esa nave nacionalista ¡que no espera!
Las ideas ya están plasmadas, se podrán perfila, pero lo que hace
falta es trabajar, despertar la conciencia del pueblo canario y esa
tarea tenemos que hacerla entre todos, no sólo desde las
instituciones o desde la directiva del Partido, es una labor de
todos implicarnos en construir la Nación Canaria que tenemos en el
imaginario, y con la que tantas veces hemos soñado y ansiamos
conseguir. ¡Podemos hacerlo y lo haremos!
Ahul |
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