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Nacido
en Icod de los Vinos, pero con residencia fija en Arona, en el sur
de Tenerife, Pedro Trujillo figura entre los muchos canarios que
fueron detenidos bajo la dictadura franquista por sus ideas
independentistas. En su caso fue acusado de pertenecer al Movimiento
para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (Mpaiac),
aunque reconoce que nunca ha tenido carné político de ningún
partido. Finalmente fue absuelto.
-¿Cómo calificaría la situación actual del nacionalismo en Canarias?
-Veo que en los últimos tiempos el nacionalismo rebrota. Me doy
cuenta de que en la prensa se habla mucho del tema, quizás porque
nos acercamos al finalizar el segundo decenio, y las Naciones Unidas
se han planteado la descolonización de las colonias. Quizás la
aproximación de esas fechas esté haciendo que estemos un poco
apurados. No obstante, también me alegra bastante que haya muchos
artículos firmados por profesores universitarios.
-Considera entonces que después de un periodo de tiempo en el que
parece haber estado dormido el nacionalismo ha vuelto a despertar...
-Tampoco creo que haya estado dormido porque el nacionalismo es un
sentimiento que no se borra. Lo que ocurre es que la fuerza
colonizadora, en este caso España, mueve hilos y nos confunde.
Además, la oligarquía canaria, que aquí representa Coalición Canaria
(CC) y que se llama nacionalista, no veo que se pronuncie o actúe
con formas nacionalistas.
-¿Cree que en este tiempo CC ha hecho daño al haberse postulado como
un partido nacionalista, sin serlo, según ha dicho?
-Han sido ambiguos, y la ambigüedad daña, porque confunde. Si ellos
no se hubiesen llamado nacionalistas serían como otro partido
cualquiera. Pero es que se llaman nacionalistas, y con eso han
confundido al pueblo.
-¿Comparte usted la opinión de anteriores entrevistados en el
sentido de que la soberanía debe alcanzarla el pueblo, y no la ONU?
-Indiscutiblemente, pero hay que aprovechar las coyunturas que nos
den los organismos internacionales. Si la ONU, que es el organismo
al que pertenecen todos los países, nos ha puesto estas pautas de
facilitar en el año 2010 la independencia de los países colonizados
hay que aprovecharlo.
-¿Teme que Partido Popular y PSOE, los partidos estatales con mayor
representación en el Archipiélago, sigan frenando cualquier intento
de que el nacionalismo canario prospere?
-Estos partidos, en sí, son españolistas y, por supuesto, van a
defender sus intereses. Otra cosa son los canarios que pertenecen a
estos partidos, que se deberían plantear la canariedad, es decir,
tienen que comprender que somos un pueblo colonizado y que lo justo
sería la descolonización.
-Durante las últimas décadas ha habido una división bastante fuerte
entre las formaciones nacionalistas. ¿Tiene usted esperanzas de que
finalmente confluyan?
-Es muy difícil porque a lo largo de 500 años en Canarias se ha
reproducido una oligarquía que está al servicio de sus propios
intereses y de su bienestar y que usa España. Eso está clarísimo. Va
a tratar de confundir y harán grupos minúsculos. Ahora bien, el
nacionalismo es un sentimiento sublime que nace del conocimiento de
la Historia, y es ahí donde tenemos que trabajar. Debemos hacer que
la gente conozca su historia y no creernos inferiores a nadie. Eso
es lo que va a hacer que el nacionalismo surja.
-¿Pero no considera que estas formaciones deberían hacer un esfuerzo
mayor no sólo por la unidad, sino también por dar a conocer la
historia de las Islas que se desconoce?
-Es una pena esa cantidad de maestros foráneos que hay aquí y que
tienen una cultura totalmente distinta a la nuestra. Sabemos más
cosas de fuera que de las propias. Nuestra idiosincrasia está
tocada, estamos confundidos en este tema.
-Opina, pues, que se deberían introducir más contenidos canarios en
la Educación en el Archipiélago...
-Por supuesto. Al pueblo al que se le oculta o se le niega su
cultura y su historia pierde su idiosincrasia. El canario está en la
obligación y el deber de conocer su pasado. Canarias es cuna de
fundadores de pueblos y de libertadores: Anchieta, Bolívar, Martí.
Todos estos son descendientes de canarios. La primera huelga
política que registra la historia de la Humanidad la protagonizó un
guanche. Las tropas más fuertes de Europa cayeron derrotadas en
Acentejo, y eso forma parte de nuestra historia, pero a lo largo del
tiempo los maestros mandados de fuera nos han enseñado temas como el
Cid Campeador u otros que nada tienen que ver con lo nuestro.
Tenemos que descubrir y desenmascarar esa aculturación.
-¿No aprecia cierto desinterés entre la juventud de las Islas por
estos temas?
-No veo desinterés. Lo que sí aprecio es que se usa mucho la droga,
el alcohol, y que se hacen fiestas que nada tienen que ver con lo
nuestro. A la juventud se le está involucrando en muchas cosas
raras, aunque en las manifestaciones que se hacen por ahí para
defender nuestro medio natural, la mayoría de la gente que es joven
es independentista. O sea, que hay un sentimiento de defensa de lo
nuestro, lo que ocurre es que canalizar eso es muy complicado. Habrá
que buscar puntos de encuentro entre las diferentes formaciones
nacionalistas.
-¿La crisis económica contribuirá a que los canarios recapaciten
sobre la independencia del Archipiélago?
-Cuando hay un proceso de crisis se produce una toma de conciencia,
y hace que la gente se preocupe más. Quizás esta situación pueda
hacer que el sentimiento nacionalista surja, tome fuerza. Podría
ser.
-¿Usted cree también que hay un nacionalismo distinto en cada una de
las Islas?
-El nacionalismo en todas partes es parecido, lo que pasa es que se
adapta en cada lugar a su idiosincrasia, su cultura y su historia.
Es un sentimiento sublime. Puede haber aspectos históricos distintos
de un lugar a otro, pero en Canarias, generalmente, el sentimiento
nacionalista es el mismo.
-¿Cuánto tiempo cree que debe pasar para ver a una Canarias
independiente?
-Los acontecimientos indicarán el momento, pero Canarias será
independiente indiscutiblemente. No me cabe duda porque es un
proceso natural.
-Pero la gente tiene dudas por la subsistencia posterior...
-Parto de un principio básico. Somos una colonia, y si no tuviésemos
medios para subsistir, dejaríamos de serlo. Una colonia tiene que
ser rentable, y, aunque no soy un economista, si España se aferra a
esta colonia y nos impide liberarnos es porque le somos rentables.
Por tanto si somos rentables creo que la economía estaría clara.
-Volviendo a la convergencia nacionalista, ¿cree que CC debería
iniciar ese proceso?
-Rotundamente no. CC no tiene fuerza moral ni política para
aglutinar el nacionalismo porque no se ha comportado como un partido
nacionalista. Nada de lo que hace se acerca al nacionalismo. Siempre
hablan de la Constitución Española, pero no exigen nada.
-Por cierto, ¿es usted de los que cree que Marruecos nos ambiciona y
que lo hace introduciendo gente en Canarias?
-Si hay alguien que lo dice tendrá conocimiento. Lo que sé es que es
una invasión. Además, viene gente muy violenta. Me preocupa
muchísimo. |
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