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Con
el semestre europeo ya en marcha, la portavoz de Coalición Canaria
en el Congreso de los Diputados, Ana Oramas, cree llegado el momento
de impulsar los grandes temas del Archipiélago. La diputada no
esconde sus críticas al Gobierno socialista en asuntos concretos,
pero quiere ser precisa; en otros ámbitos, CC presta sus votos a la
mayoría del PSOE.
- Ustedes han celebrado el inicio del trámite en las Cortes para el
reconocimiento de las aguas territoriales canarias. En medio de una
crisis económica pavorosa, ¿cómo se le explica al ciudadano este
jolgorio político de Coalición Canaria?
"Para los canarios es fundamental que las aguas que separan las
Islas no sean aguas internacionales. No hablo no sólo de un criterio
político, aunque es importante, sino de un problema de gestión sobre
esas aguas: me refiero a los posibles vertidos, a la explotación
económica, al control sobre lo que pasa. España tiene que priorizar
este asunto y hacerlo ahora, durante el semestre europeo, porque
además no produce agravio a nadie. Ahora, por vez primera, hemos
logrado sacar adelante una propuesta, y por unanimidad, y el PSOE ha
prometido públicamente que el Gobierno tomará nota de este asunto y
no lo olvidará en un cajón, como ha ocurrido antes".
- Respecto a la delimitación de la mediana con Marruecos, ¿urgen
ustedes al Gobierno socialista a tomar una decisión?
"El problema ahí está en que España no ha definido aún a qué vecino
reconoce en esa mediana. Y no se puede estar tomando decisiones en
función de que se moleste o no a Marruecos, sino de acuerdo a los
intereses comunes de España y de Canarias".
- El grupo de CC en el Congreso, está con el Gobierno o con la
oposición? No lo tienen muy claro...
"Estamos en una posición magnífica para defender los intereses de
Canarias, porque nuestros votos son imprescindibles todas las
semanas. Y los estamos usando para defender los intereses de las
Islas en el peor económico que hemos pasado en cuarenta años. Por
eso votamos los Presupuestos, que eran malos para España y después
de las negociaciones con el PSOE son buenos para Canarias. Además,
promovemos una interlocución entre los gobiernos de España y
Canarias que en estos momentos es absolutamente necesaria. Pero
también votamos todas las semanas en contra del PSOE; hemos sido muy
críticos con la ley de economía sostenible, por ejemplo, y además
tenemos la suerte de que nadie nos dice lo que tenemos que votar en
las Cortes".
- Hay un debate abierto sobre la utilidad real del llamado Plan
Canarias. ¿Usted cree que sirve para algo?
"Es una estrategia de Estado para Canarias en los próximos diez
años, y esto es bueno que lo tenga el Estado. Ahora bien, por ahora
no es más que eso, un plan y una estrategia, así que si no tiene
ficha financiera se queda en humo, como vimos en el primer proyecto
de los Presupuestos, en el que no había nada de lo prometido por
Zapatero sólo unos días antes. Después se mejoró gracias a las
enmiendas de CC y el acuerdo con el PSOE. Eso quiere decir que
tendremos que estar vigilantes durante estos diez años para que esas
medidas imprescindibles tengan sus partidas presupuestarias. Y luego
hay otra cosa: el Plan Canarias plantea objetivos discutibles, como
alcanzar en Canarias la media de paro nacional en diez años, un
plazo demasiado largo".
- ¿Cómo se va a conseguir que la inversión estatal en Canarias
alcance la media según su población?
"Espero que el cumplimiento de los acuerdos con el Gobierno
socialista nos vayan acercando a ese objetivo, a través de los
convenios de inversión, de las subvenciones al transporte, del
dinero del ITE. Espero que al final de esta legislatura nos hayamos
acercando a la inversión media. Para ello es necesario que entren
los proyectos de trenes, que son importantísimos y acaparan un
porcentaje altísimo de las inversiones del Estado. Así que sin
dinero para aeropuertos y trenes es imposible alcanzar la media de
inversión estatal".
- Hay gente en Canarias, y en CC, que cree que esto de las
inversiones del Estado, de las subvenciones, ya no es un modelo que
sirva para Canarias, porque nos convierte en una sociedad
subsidiada. Su compañero Miguel Zerolo va por esa línea. ¿Cuál es su
opinión al respecto?
"Creo que afirmar eso es no conocer la economía canaria. Personas
tan cualificadas como José Luis Rivero, José Ángel Rodríguez, José
Carlos Francisco, Adán Martín, Augusto Brito, son los mejores
conocedores de la economía canaria y ellos nos dicen que...".
- Y José Manuel Soria...
"Eso lo dice usted, yo prefiero citar a personas que no ocupan ahora
mismo cargos políticos. Todos los que cito tienen claras dos
cuestiones: primero, hay determinados costes por la insularidad y la
lejanía que tienen que ser asumidos por el Estado y la Unión Europea
para que los canarios puedan disponer de una igualdad de
oportunidades real respecto al resto de ciudadanos de la UE;
segundo, Canarias necesita vivir no sólo de una actividad, y para
mantener la agricultura y la industria son necesarias las ayudas. No
hablo de subsidios, porque hay que ser competitivos, pero, claro, en
condiciones de igualdad de oportunidades. Y eso no quiere decir que
haya asuntos en los cuales una mayor liberalización sea una apuesta
interesante. Ahora bien, la autarquía, pensar que los canarios
seríamos ricos si fuéramos independientes eso es un disparate
económico; si en la balanza de Canarias pusiéramos el coste real de
la energía, del transporte, comprobaríamos que es imposible salir
adelante, al menos con nuestras actuales condiciones de desarrollo.
Por otro lado, es cierto que hasta ahora se ha mirado a las regiones
ultraperiféricas como una especie de carga para la UE, y tenemos que
contemplar lo que aportan las RUP. La gran diferencia respecto al
pasado es que en Canarias siempre hubo un lobby de todas las fuerzas
políticas, empresariales y sindicales para defender una posición
común del Archipiélago en España, en Europa y en los foros
internacionales. Y en los últimos años, con la llegada de López
Aguilar al mando en el PSOE canario, todo eso sufrió un parón. No se
puede convencer al Estado sin una posición unánime en Canarias. El
grupo de trabajo sobre la reforma del REF puede ser la oportunidad
para recuperarlo".
- Usted cita a la independencia de Canarias como un disparate
económico. ¿Y un disparate social y político también?
"Son cosas distintas. La independencia, en el plano económico, sería
un error estratégico; cuando alguien pone el ejemplo de Cabo Verde,
pues está claro que es mejor vivir en Canarias que en el Tercer
Mundo, en la pobreza, con una esperanza de vida que es la mitad que
aquí. Y en el plano político, he sido muy clara dentro y fuera de
CC: la independencia sería un error enorme, porque nuestra posición
geopolítica es demasiado importante, y eso nos sometería al riesgo
de los intereses argelinos, marroquíes, norteamericanos, todo ello
en un África inestable. Seríamos un botón de cambio".
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