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Nació
un 8 de Julio de 1958, estudiante de medicina que devino en estudiante
de interpretación; un aprendiz de actor que acabó convirtiéndose en
"artesano modelador". Así se resume la trayectoria de Vicente Francisco
García Palmero justo hasta 1988, cuando comenzó a dedicarse a su actual
oficio. "Cuando me planteo un trabajo -explica- no pienso si va a ser
más o menos figurativo o más o menos abstracto. Trabajo en una idea y
ella me lleva a un proceso de creación cuyo resultado muchas veces se
aleja bastante de la intención inicial. Se trata de creación pura y
dura". "En cambio -apostilla-, en procesos más simples, como los de
imitación, por ejemplo, cuando reproduzco el anagrama de una empresa, sí
sabes lo que quieres".
Por desgracia, el encargo de esculturas no es tan frecuent e
como para que un artista o artesano -que elija el lector-, pueda vivir
sólo de ello. "Mi fuente de ingresos son los trabajos decorativos,
las máscaras para
compañías teatrales, los relojes y ceniceros para empresas,
reproducciones de obras de arte, etcétera. Si cada año me surgieran dos
encargos como éste, podría vivir de la escultura, pero ahora mismo, eso
resulta muy difícil".
Sin embargo, la gente ya conoce el buen hacer escultórico de Palmero.
Obra suya es el busto del científico canario, y realejero, Antonio
González, ubicado en la avenida de
Canarias,
en la zona de los institutos. Una réplica se halla en La Laguna, en el
Instituto de
Investigaciones Químicas que lleva su nombre. El próximo mes de mayo
surgirá otra oportunidad para contemplar en un espacio público su
trabajo, en el entorno de la iglesia y la plaza de Icod el Alto. Una
buena oportunidad, también, para contemplar el tributo que le hace un
pueblo a su historia. |