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Doctor
en Química y Catedrático de Química Orgánica y Bioquímica de la
Universidad de La Laguna, ha aportado importantes descubrimientos en el
campo de la Química Biorgánica, abriendo nuevas líneas de investigación
para otros científicos. Son especialmente relevantes sus trabajos sobre
la determinación de las estructuras de nuevos productos naturales
orgánicos bioactivos, aislados de plantas y organismos marinos. También
ha te nido
amplio reconocimiento sus publicaciones sobre síntesis estereoselectivas
de tipo biogenético. Antonio González González nació
en el Realejo Alto (Tenerife)
en 1917. Obtuvo la licenciatura de Tesis Doctoral en Madrid con Premio
Extraordinario.
En 1946 obtiene por oposición la Cátedra de Química y Bioquímica de la
Universidad de La Laguna. Un año más tarde inicia sus investigaciones
sobre productos naturales bioactivos obtenidos durante los primeros años
de la flora canaria. Después el campo florístico de sus investigaciones
se amplió hacia plantas tropicales con más alta bioactividad (México,
Chile, Perú, Paraguay, Colombia, Panamá, etc.). En 1949, el
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) crea una sección
de Química Orgánica en la Universidad de La Laguna y Antonio González
fue nombrado Director de la misma, trabajó durante los dos años
siguientes con el profesor Sir Alexander Tood en el laboratorio
de Química Orgánica de la Universidad de Cambridge. Al regresar a La
Laguna fue nombrado Decano de la Facultad de Ciencias, cargo que ocupa
hasta 1957. En 1959 obtiene el Premio Alfonso X el Sabio, en 1960
obtiene la Ayuda para la Investigación Química y Matemática de la
Fundación Juan March, en 1967 la Ayuda Manuel Aguilar, Aguilar S.A. de
Ediciones. Se le concede en 1971 el Primer Programa de Química de la
Fundación Juan March y en 1986 recibe el Primer Premio «Canarias» de
Investigación c reado
por el Gobierno Autónomo de Canarias El Instituto de Investigaciones
Químicas, fundado por Antonio González con la colaboración del Cabildo
Insular de Tenerife, fue inaugurado en 1963. Más tarde cambió su
denominación por Instituto de Productos Naturales Orgánicos (IPNO) y
actualmente se llama Instituto Universitario de Bio-orgánica «Antonio
González» (IUBO-AG) de acuerdo con la evolución de la naturaleza de sus
investigaciones.
Ese mismo año, fue nombrado Rector
de la Universidad de La Laguna, cargo que desempeñó hasta 1968. La
Universidad de La Laguna lo honró con la denominación de Rector
Honorario en 1976. Entre otras condecoraciones, Antonio González está en
posesión de la encomienda con placa y la gran cruz de Alfonso X el
Sabio; la gran cruz del Mérito Civil; la Orden Bernardo O'Higgins en
grado de gran oficial, concedida por el Presidente de la República de
Chile y que recibió en 1992, y las medallas de oro de la Real Sociedad
Española de Física y Química (1968), del Ayuntamiento de Santa Cruz de
Tenerife, de la Universidad de La Laguna, del Cabildo Insular de
Tenerife y del Biographical Center Cambridge. Es académico de número de
la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales y
doctor honoris causa por la Universidad de Chile y profesor honorario
de la Universidad Mayo San Marcos de Perú y de la de Asunción
(Paraguay). Ha recibido además otras numerosas distinciones. La
producción científica de Antonio González ha sido intensa y muy
divulgada; ha publicado unos 700 artículos con los resultados de sus
investigaciones sobre la determinación estructural y sintética de
productos naturales, casi todas publicadas en revistas científicas,
norteamericanas, inglesas y alemanas.
Ha dirigido o participado en la dirección de unas 130 tesis doctorales y
ha publicado cinco libro sobre diferentes temas y diversos capítulos
de libros científicos. El 11 de octubre de 2002, próximo a cumplir los
85 años, González se levantó y se desplazó al Instituto de Biorgánica
para asistir a la última de las conferencias de la semana científica que
lleva su nombre, tal y como había hecho los días anteriores. Luego
asistió al almuerzo de clausura con colaboradores y conferenciantes. Una
vez en casa, se dispuso a trabajar en su despacho, donde le sorprendió
la muerte. Su último día fue un magnífico resumen de lo que fue su vida.
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