|
Nace
en la Cruz Santa 1914 y muere un 4 de agosto de 1967,en plena madurez
creadora. Nació y vivió sordomuda, la menor de siete hermanas, huérfana
de madre desde los cuatro años, su padre falleció cuando solo contaba
quince. Cuando cumplió los 23 años y el dictamen médico la declaro
incapacitada para administrar sus bienes, vivía en la Orotava. La
esperanza llegó a Elisa cuando una joven sordomuda como ella le dijo que
podía llegar a hablar. Por medio de sus hermanas consiguió ir a estudiar
a Instituto Educativo de Sordomudos
y Ciegos» que, regido por la Comunidad de Terciarias Franciscanas.
Aprendió a hablar, y a estudiar técnicas de enseñanza, para enseñar a
personas con el mismo defecto. Y en 1956, regresa a Tenerife convertida
en profesora de sordomudos. Fundó la Asociación de Sordomudos de
Tenerife. Era una chica inquieta, y de sus virtudes, que fueron muchas,
se beneficiaron muchos sordomudos de todas las zonas, de Valle Guerra, a
La Laguna, a Los Realejos, a donde quiera que exista uno de ellos y lo
sepa. Siempre lograba lo que se proponía, y entre sus logros fundó un
colegio para ellos en Santa Cruz, y es en la capital tinerfeña el único
lugar donde se ha reconocido la obra y vida de esta ejemplar mujer, que
tiene allí una calle que lleva su nombre.
Por sus condiciones físicas y humanas, fue y será en la hi storia
de la Cruz Santa una mujer a tener en cuenta, por su entrega y
dedicación con tantas personas a las que, de forma cariñosa y humana,
pudo consolar y atender muy valientemente. |