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Nace
el 14 de junio de 1926. Es el Tercero de cuatro hermanos. Entró en la
filarmónica a los 14 años, los conocimientos musicales fueron impartidos
por D. Enrique Olivera González. El nivel alcanzado por el y por muchos
miembros de la entidad y la necesidad de ingresos económicos hizo que
entre ellos fueron creando
y organizando otro tipo de grupos musicales de carácter lucrativo en
constante tónica con los tiempos y como no, bajo la influenciadas de las
grandes orquestas de la capital tinerfeña o de la vecina villa de La
Orotava. Así, en ocasione s
que coincidían una tocata de la Banda de Música con la de alguna de las
orquestas eran muchos los filarmónicos que dejaban de asistir.
Tras la marcha de los hermanos Siverio, la junta decide nombrar
director a un componente destacado de la misma, don Florentino Bencomo
García, que se había incorporado a la agrupación en los años cuarenta
formándose, al igual que los anteriores con don Enrique Olivera. Es éste
quien lo anima para su ingreso, como voluntario, en la Banda militar
durante un periodo de tres años permanece tocando el fiscorno bajo la
batuta del Director y compositor, don Santiago Reig Pascual. Tras su
marcha de la Banda Castrense, pasa a dirigir la Banda Municipal d e
San Juan del a Rambla y en octubre de 1963 comienza a dirigir la formación
realejera, manteniéndose en el cargo hasta la primera mitad de los años
noventa del pasado siglo.
Su obra como arreglista y compositor se distribuye entre varias
adaptaciones de óperas, zarzuelas, obras sinfónicas y composiciones
populares para banda. destacan entre otras, obras como:
Pasodobles- Adelante, Audacia, El emigrante o Realejo, En un rincón de
mi pueblo, Libertad, Desfilando, A la sombra del Drago .En el campo de
la música sacra, sobresalen las marchas: Nuestra Señora de los
Afligidos, Santa Cecilia, Camino del Calvario Camino del Cielo
Concepción y la marcha fúnebre In Memo rian.
Y arreglos como: Antología de la zarzuela, mosaico lírico, Preludio de
Verdi, Nabuco de Verdi, Opera de la boeme, Amanecer canario.
Durante su estancia en La Filarmónica tuvo que hacerle frente, a la
dotación de un cuarto de ensayos o la compra de instrumentos y obras.
Así a lo largo del año sesenta y seis son varias las cartas que el
secretario de la sociedad, el recordado don Lorenzo López Marrero manda
a diversas casas editoras de música. Basta citar las misivas enviadas a
las entidades H. Cambesses de la Coruña, o la Casa Garijo en Madrid. La
finalidad de estos envíos no era otro que la dotación de un archivo
relativamente escasos de obras a la banda, permitiéndole una mayor
variedad y recursos. A esta campaña de compra de nuevos instrumentos a
lo largo de los años sesenta para la definitiva sustitución de los
comprados en la subasta de 1958, que ya habían sido objeto de varias
reparaciones. En 1976 se pedía una subvención al Ayuntamiento para l a
financiación de la compra y reparación d instrumentos en La Casa de La
Música de Las Palmas de Gran Canaria, valorado en unas doscientas mil
pesetas.
En los años sesenta son varias la salida y actuaciones fuera del
estricto marco de las procesiones. Una de tantas tuvo lugar en 1976, los
músicos realejeros asisten a un encuentro de Bandas de Música que
organiza el consistorio de la capital tinerfeña en el Teatro Guimerá. De
todas las bandas la realejera tuvo una crítica en el rotativo la Tarde,
que decía lo siguiente
"[...] La Filarmónica de Los Realejos, dirigida por Florentino Bencomo
García, que supo dar a las tres piezas de su participación, una buen
cuidada medida y de gran fidelidad a las obras escogidas, con ciertas
dificultades superadas, como la selección de "La Leyenda del Beso" ...
Por último debemos destacar, antes de la marcha de Florentino Bencomo,
los viajes realizados fuera de la isla como los llevad os
a cabo a partir de 1993 a tierras valencianas durante las Fiestas de las
Fallas, que sirven de estupendo
escenario de encuentro con otras formaciones musicales de la España
peninsular, y como actividad motivadora de los nuevos aires en la
formación musical.
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