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JOSÉ
SIVERIO PÉREZ nació en Realejo de Abajo, de Los Realejos, la víspera de
San Andrés de 1928. De la escuela primaria local, pasó al examen de
ingreso de Bachillerato en el Instituto de Canarias de La Laguna,
haciendo sus primeros cursos de la segunda enseñanza de entonces en los
colegios Farrais, de La Orotava, e Iriarte, de Puerto de la Cruz. En
1942 acudió al Seminario Diocesano para iniciar los estudios
eclesiásticos que concluiría en 1952; en mayo de dicho año, el día 4,
recibió del obispo Pérez Cáceres
la Ordenación Sacerdotal en la Catedral, con otros once condiscípulos,
que han constituido hasta el presente la promoción sacerdotal más
numerosa de esta Diócesis.
Paisano, tocayo y émulo del eminente polígrafo Viera y Clavijo, José
Siverio es un convencido hu manista, de quien podría asegurarse que pocas
ramas de la cultura, el conocimiento y el arte se le mostrarían
extrañas. Aprendió música en la academia municipal del pueblo natal
con
el recordado Enrique Olivera, y amplió estudios con los maestros Borguñó
y Santiago
Sabina; con Borguñó, además de discípulo, fue un colaborador personal
con el que compartió
la dirección de la Schola Cantorum del Seminario. Con el Maestro Sabina
perfeccionó estudios de armonía y composición. Fue creador de varios conjuntos
corales de fama en estas Islas; algunos como la primera coral de la
Un iversidad de La Laguna, que fundó y dirigió en tiempos del ministro de
Educación Ruiz Jiménez. Estudió periodismo en la Escuela Oficial de
Madrid y obtuvo la licenciatura en Ciencias de la Información por la
Complutense. También fue creador de emisoras de radio, que dirigió con
reconocida maestría y acierto, y les imprimió su inconfundible carácter;
tales fueron las emisoras La Voz del Valle en La Orotava y Radio Popular
de Tenerife (Cope) en La Laguna, durante veintisiete
años. Está en posesión de la Medalla de Oro de Tierra Santa y es Hijo
Predilecto de la Villa de Los Realejos, y Director Honorario de la
Banda
de Música La Filarmónica. Con su libro "Los Conventos del Realejo",
mereció el Premio Viera y Clavijo de Literatura e Investigación de aquel
Ayuntamiento en 1976, y durante la última sesión del Concilio Vaticano II acompañó como teólogo-asesor al obispo Luis Franco Cascón, y además
asistió a la magna asamblea ecuménica como periodista enviado especial
de La Tarde, periódico
que publicaba casi diariamente sus interesantes crónicas "Días de
Concilio" en el último trimestre de
1965.
En su libro de juventud, "Un pueblo cualquiera",
editado en Madrid en 1959, se muestra José Siverio como entrañable
narrador de las vicisitudes de un joven cura
de aldea. También ha sido profesor de Bellas Artes, Historia del Arte y
Arqueología Cristiana, y maestro de Canto Gregoriano en el Seminario de
Tenerife. |