|
José Mesa Cabrera nace el 31 de marzo de 1930 en el barrio de la Cruz
Santa. A la edad
de nueve años, junto con dos de sus hermanos, inició sus primeros
estudios de solfeo de la mano del cura párroco de la Cruz Santa don José Árvelo González que, debido a su apasionado interés por la música,
instruye en dicho arte a un pequeño grupo de niños y jóvenes del barrio
para posteriormente instaurar la Banda de la Cruz Santa. - Una Banda
que, en su primera etapa tuvo a tres directores; Don Ernesto Villar
Yánez, bombardino, residente en Los Realejos. Don Luca Santana de la
Cruz, músico militar, trompeta, residente en el Pago de la Cruz Santa. Y
Don Oscar Pérez Delgado, natural de San Juan de la Rambla, trompeta-.
Sólo con trece años , y en el seno de lo que fue su primera banda, José
Mesa Cabrera viaja
a Madrid en representación de Canarias, y es entonces
cuando fue seleccionado para formar parte como trombón principal de
entre todos los músicos nacionales asistentes al acto. En el año 1945,
el inolvidable maestro-compositor orotavense don Domingo Delgado
González (Domingo Febles) junto al también maestro orotavense don Jesús
Padrón
Cejas, deciden reclamar a Mesa Cabrera como bombardino
segundo para la Banda Municipal de la Villa de
La Orotava. A partir de entonces comienzan a producirse numerosos
acontecimientos que permiten el progresivo afincamiento de José Mesa
Cabrera en La Orotava. Recibiendo instrucciones de bombardino con el
maestro don Juan Iglesia y por el entonces director de la banda
municipal don José Berenguer, siendo estos dos últimos, junto a don
Emilio Bachiller Torres, sus más reconocidos maestros. Durante todos estos años
y hasta 1970 (en el que abandona la banda) compagina estas labores con
la popular Orquesta “Copacabana” estrechando sus lazos personales y
musicales por todo el territorio insular y regional, siendo considerada
por aquel entonces una de las mejores y más conocidas orquestas del
archipiélago, uniendo en ella a músicos de la Cruz Santa y de La
Orotava. Fue director del Coro de la Cruz Santa en la Cruz Santa. En el año 1977 decide abandonar dicha orquesta y fundar, junto
a otros músicos en el bario de la Villa-arriba la Agrupación Musical
“Amigos del Valle”, de la que fue presidente y subdirector. Y es en el
año 1978, durante el transcurso de la celebración de la Semana Santa,
cuando dicha banda orotavense estrena la marcha fúnebre “Santísimo
Cristo a la Columna” dedicada a la bella imagen venerada en la parroquia
de San Juan Bautista de la Villa de La Orotava. Esta obra musical es una
de las composiciones de mayor belleza y celebridad escritas por José
Mesa Cabrera que intenta reflejar en la misma su admiración y devoción
por esta imagen, ya que durante muchos años perteneció a la Venerable
Esclavitud del Cristo orotavense. En el año 1981 presta sus servicios
como director de la tradicional agrupación carnavalera “La Peña el
Casco”, la cual decide en ese año su transformación de murga a
fanfarria, siendo pionera como tal en el archipiélago canario. Además de
esa labor, combina sus funciones de director con diversas agrupaciones
musicales de la Villa, todas de distinta índole, dando muestras de un
amplio y extendido conocimiento musical. Entre otras, cabe mencionar la
fundación en el año 1983 de la Gran Orquesta “Liceo Taoro”. Por otro
lado, y debido al prematuro fallecimiento del sacerdote orotavense y
párroco de San Juan Bautista don Sotero Álvarez García (personaje con el
que José Mesa Cabrera mantenía una estrecha amistad), pasa a la
dirección del Coro parroquial de San Juan desde 1985, hoy en día Coral
Rómulo Betancourt de La Orotava. Por último, y como colofón a toda su
carrera musical, José Mesa Cabrera cuenta con el apoyo de vecinos de su
barrio natal de La Cruz Santa, para prefundar la extinta banda de los
años cuarenta, por lo que el 10 de noviembre de 1987 funda la
“Agrupación Musical Cruz Santa”. En ella ejerce como director, dejando
tras de sí una escuela de jóvenes músicos que hoy en día integran esta
banda, a través de la fundación de su propia academia musical.
Pepe Mesa necesitó los servicios del maestro don Emilio Bachiller de
Torres para innovar y convalecer el canto del bombardino, y la armonía,
sin embargo la permanencia en la Orotava del recordado maestro
"Bachiller" fue indigente, y no tuvo el tiempo suficiente para ello.
Pepe Mesa, fue caminante desde La Orotava a la Cruz Santa, después de
los ensayos, colono muchas noches frías y con relámpagos del viejo e
histórico "Cuarto de Ensayo" en lo bajo del Ayuntamiento, y un gran
bombardino, hipotético al cuarto de la serie en La Orotava, tras de Don
Jesús Illada, Don Juan Iglesia, y Don Pedro "El Medianero".
El Ayuntamiento de La Orotava le ofreció trabajar de jardinero, en
tiempo de la banda municipal. Cuando la banda pasa a ser entidad privada
como Agrupación Musical en el año 1955, siendo Alcalde el laureado e
insigne Don José Estévez Méndez le acontece trabajar en la planta
eléctrica de La Orotava.
Lo poco que aprendió de armonía se lo debe a sus preferidos y aguerridos
maestros; Don José Berenguer, y Don Emilio Bachiller de Torres. Sin
embargo el decir del bombardino, -verbo conocido por diestros de la
música-, se lo debe a los maestros; Don Juan Iglesia, y a Don Ernesto
Correa Negrín, el primero, un magnífico profesor-músico de la villa
orotavense, el segundo, músico militar, profesor de la municipal de
Santa Cruz, y de la orquesta de Cámara de Canarias (actual orquesta
sinfónica de Tenerife), y primer director de la banda de La Orotava como
Agrupación Musical, ambos también fallecidos. El decir del bombardino,
lo aclaraba brillantemente Pepe Mesa en el solo de la obra musical
española "La Bruja".
En su homenaje crusantero en el estadio de "La Suerte", destacó la
mediación del distinguido amigo licenciando en Ciencias Químicas,
ex-alcalde de la Orotava, ex-jefe Provincial de Movimiento y
ex-gobernador civil de Valladolid y Málaga, nuestro paisano Don José
Estévez Méndez. En su discurso destacó tu personalidad, recuerdo que te
dijo, que fuiste tu, el que decidiste suprimir las clásicas gorras de
los músicos, y que su ayuntamiento no tenía medios para tus
desplazamientos. Don José Estévez recuerda que, solo disponía de un
camión de la basura y de una moto de la policía municipal. Pero lo más
aceptado de tus compatriotas del barrio Realejero, de los famosos vinos
blancos, de las esotéricas papas bonitas. Efectivamente fue, ponerle tu
nombradía a la Banda de tu engendramiento, a la de tu puericia, en la
que un presbítero conocido por Don José Árvelo González, que luchaba por
el adiestramiento fervoroso del Pago de la Cruz Santa, te ejercita en la
hoja pautada, del difícil arte de la música, del progreso y de la
comprensión.
El día 8 de marzo de 1995, y tras una enfermedad irreversible, fallece
este genial y popular músico que dedicó de manera altruista e
infatigable toda su vida a la cultura musical del norte de Tenerife.
Como último acto de grandeza y aprecio general se produce una de las
honras fúnebres más emotivas y lloradas que se recuerdan en su barrio,
como no podía ser menos para tan célebre músico y compositor.
En la plaza de la Cruz Santa figura un bronce en su honor, frente mismo
a la puerta del cuarto de ensayo de la Banda de Música.
Publicado por Bruno Juan Álvarez Abréu |