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El
realejero Lorenzo García García, físico e ingeniero técnico industrial,
de 29 años, recibió ayer tarde el máximo galardón de los Premios
Proyecto Fin de Carrera María Jesús Marrero Rodríguez, en su cuarta
edición, por el diseño de un ergómetro para el entrenamiento y la
medición del rendimiento físico de los deportistas de lucha canaria.
En esta ocasión, se
da el caso de que el trabajo premiado supone todo un compromiso "con la
propia tierra" al poner el ingenio al servicio del deporte autóctono.
El ingeniero ha reconocido que la idea de diseñar un ergómetro para la
lucha canaria surgió de una conversación con Javier González Pérez,
médico del Servicio de Medicina Deportiva del Ayuntamiento de Puerto de
la Cruz y compañero de triatlón.
"Él me trasladó la necesidad que había de determinar el rendimiento
físico de la lucha canaria. En concreto, la evaluación de las
capacidades físicas y del estado de salud de los luchadores", según
explica Lorenzo García, quien añade que se trataba de desarrollar un
protocolo de entrenamiento adecuado para que se maximice el rendimiento
sin comprometer el estado de salud. Javier González puso en contacto a
Lorenzo García con quien se convertiría en el "cliente" de este
proyecto: Norberto Marrero Gordillo, profesor de la Facultad de Medicina
de la ULL, médico y luchador activo.
"Con él definí el problema desde el punto de vista biomecánico y me
ayudó a familiarizarme con este deporte. Tenía que fabricar un aparato
que él iba a utilizar", aseguró este joven ingeniero técnico. El primer
paso de Lorenzo para afrontar el proyecto fue confirmar si ya existían
ergómetros en otros deportes de lucha.
Las referencias bibliográficas y las indagaciones en el Consejo Superior
de Deportes dieron un resultado negativo. Llegó a entrevistarse con el
seleccionador nacional de judo y con el de piragüismo, modalidad
deportiva que ya dispone de un ergómetro específico.
Los ergómetros son aparatos que pretenden emular, lo más fielmente
posible, los movimientos que realiza el deportista en su modalidad. Éste
fue el punto de partida del proyecto: analizar la biomecánica de la
lucha canaria. UN COSTE DE 14.000 EUROS
El resultado final del diseño se basa en la utilización de elementos de
uso frecuente en el campo de la ingeniería. La propuesta final,
presupuestada en casi 14.000 euros, se compone de un sistema con forma
de humanoide que simula la geometría humana y que se encuentra ligado a
la superficie a través de un bastidor.
Constituido por 50 elementos diferentes, en su esencia puede dividirse
en cuatro grandes conjuntos: tren superior, tren inferior, bastidor y
recubrimiento. El dispositivo permite dos movimientos. Puede desplazarse
verticalmente a través de unos ejes, mientras que el tren superior puede
rotar desde una posición de 60 grados respecto de la vertical hasta la
total verticalidad.
En toda la ejecución, el atleta podrá seleccionar un lastre máximo de
100 kilogramos, mientras que el tren superior ofrecerá una resistencia
variable que podrá regularse según criterio del entrenamiento.
Puede regularse la longitud y el ancho del tren inferior y la longitud
del tren superior. El sistema está formado por seis censores que
permiten computar la potencia transferida por el luchador. Por último, a
través de un monitor se pueden ver los parámetros de rendimiento físico
en tiempo real y, de esta forma, tanto el deportista como el médico o
mandador (entrenador) podrán conocer las características de la acción
realizada.
Con el ergómetro, no sólo se podrán determinar las fuerzas, sino también
el tiempo de contacto entre todos los censores, de tal forma que se
tendrá una medida tanto de la potencia aplicada como de la rapidez de
ejecución; en otras palabras, se podrá conocer la calidad de la
ejecución de la maña.
A Lorenzo García le encantaría que su ergómetro fuera algo
más que un diseño y que tuviera utilidad real: "Estamos buscando una
inversión pública para construir un prototipo. Lo ideal sería que se
utilizara en un centro de alto rendimiento para lucha canaria, aunque
creo que el primero que se fabrique debe estar en la Facultad de
medicina de la Universidad de La Laguna, para realizar una prueba
inicial y los primeros reconocimientos médicos".
El premiado subraya que, además de lucha canaria, este aparato puede
emplearse con el mismo fin en otros deportes similares, como el yudo, la
lucha leonesa o la lucha coreana. De todas formas, para Lorenzo García,
aún es pronto para determinar el destino futuro del ergómetro, y señala:
"Aún estamos en fase de promoción, se ha presentado, por ejemplo, en el
XXX FIMS World Congress of Sports Medicine".
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