Eduardo
lloraba de emoción cuando contaba su odisea canaria en Stuttgart. El
benjamín de ocho hermanos nació el 4 de agosto de 1980 en una familia
muy humilde del municipio tinerfeño de Los Realejos (Toscal-Longuera).
Estudio en el IES de Los Realejos. Trabaja por el consumo de Productos
de Canarias en Alemania. Dirige "Die Kanarische Speisekammer" La
despensa Canaria, un escenario de
la
Gastronomía y Delicatessen de las Islas Canarias. Hace solo 30 años
tenía una única pena: «Mis padres son muy mayores y no pudieron venir a
la inauguración de mi tienda. Pero espero poder traerlos para que vean
el fruto de mi trabajo. Me vieron por la webcam y me dijeron que están
muy orgullosos de mí. Con eso ya me hicieron muy feliz».
Una felicidad que se vio ayer incrementada cuando, al segundo día de
apertura, los clientes no paraban de entrar a comprar en La Despensa
Canaria, el local que ha abierto Eduardo Álvarez González en el centro
de la ciudad alemana para vender únicamente productos de las Islas. Una
idea que surgió prácticamente de rebote.
«Trabajaba
en Gran Canaria, en una empresa ligada al sector de la construcción y,
hace cinco años, decidí emigrar a Alemania para buscarme la vida. He
limpiado los baños de la estación de trenes, he sido camarero, cocinero
y cuando me emplearon en un centro comercial de lujo, me di cuenta de
que mucha gente me preguntaba por los productos de mi tierra. Eso me dio
la idea de crear la primera tienda en el mundo que venda sólo artículos
hechos en Canarias, y decidí tirarme al vacío».