Se trata de sellos
provistos de mango, perforados o no, con relieves geométricos en la
superficie destinada a imprimir en la decoración de las casas,
acompañamiento de elementos funerarios, los círculos, triángulos, rombos y
cuadrados, perviven hasta nuestros días al menos en la decoración de las
fachadas, y que suponen una clara diferenciación de éstas, respecto a las
casas europeas - andaluzas, extremeñas, ... - de las poblaciones que
supuestamente repoblaron el Archipiélago. Símbolos que se están
recuperando tras la llegada de la democracia al Estado español para otros
fines identificativos.
Están construidos en barro cocido
o en madera y son de tamaño reducido. Las formas de las pintaderas son
diversas y variadas: circulares, semicirculares, cuadradas, triangulares
en forma de mariposa etc. La opinión más generalizada sobre el uso de
estas piezas es que
se utilizaban para decorar el cuerpo o como sello en los graneros
colectivos.
Estos curiosos e interesantes
objetos han aparecido en la isla de Gran Canaria y son joyas de la
arqueología en las Islas.
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